Curitiba, es una ciudad brasileña, capital del estado de Paraná, localizada en el primer altiplano paranaense. De acuerdo con la estimación de 2006, su población es de 1.764.540 habitantes, siendo la mayor ciudad del sur del país.
Curitiba es una ciudad pionera en el desarrollo urbano sostenible. Desde hace cuatro décadas viene viendo descender su índice de criminalidad, sus ciudadanos gozan de un comparativo mejor nivel de vida y ha frenado la contaminación. Las claves de este ecodesarrollo urbano radican fundamentalmente en la voluntad política municipal, que se ha mantenido invariable en abordar la problemática urbanística de una forma coherente y radical.
Como puede notarse, no tiene rasgos particularmente sobresalientes y, sin embargo, es conocida como la «ciudad-modelo». ¿Cómo es posible esto?
Es que este proceso se ha llevado a cabo gracias al desarrollo de un nuevo proyecto urbano promovido por un equipo multidisciplinar de arquitectos, urbanistas, ingenieros, economistas, sociólogos y otros técnicos. Pero a esto se suma -y con tanta importancia como lo anterior- un fuerte sentimiento de pertenencia por parte de sus ciudadanos. Porque Curitiba no es sólo una referencia ecológica para el mundo, sino que es una ciudad poblada por individuos que aman el lugar donde viven.
Es decir que la idea de «desarrollo sostenible» se cumple, porque además de conservar el medio natural, los curitibanos están comprometidos con mantener su ciudad limpia y con verla crecer cada día.
Por lo tanto, el caso de Curitiba es un precedente ejemplar en una América Latina donde lo más común suele ser empezar de nuevo, abandonando los proyectos y los resultados anteriores, en lugar de acumular certezas.
Sistema de transporte
El transporte es un aspecto clave en la preservación del medio ambiente en Curitiba, y se lo considera la columna vertebral de su funcionamiento.
¿Por qué? Su eficiencia se debe básicamente a la tecnología y la planificación. Este sistema ahorra tiempo a sus usuarios, gasta menos combustible y evita la contaminación. Además, permite que el ciudadano haga varios trayectos con sólo un pasaje; lo que contribuye al presupuesto de las familias. Al quitar los taquilleros se confió en que si el ciudadano recibe un buen transporte lo paga. A su vez, al enfatizar el desarrollo del transporte colectivo contra el individual, se evita en gran medida la contaminación del ambiente.
Lo que es más sorprendente del eficaz sistema de transporte público de Curitiba es que la propiedad de los autobuses pertenece a una decena de empresas privadas distintas. Una eficaz gestión municipal desde la empresa concesionaria pública URBS permite que sea un sistema altamente rentable y a su vez aporte unas ganancias que se reinvierten en la ciudad.
Sistema de Parques
La segunda gran característica de Curitiba es el inmenso sistema de parques, los cuales tienen la función de servir de drenaje de todo el territorio. La política de creación de áreas verdes ha sido tan intensa que se pasó en 20 años de 0,5 m2 de área verde por habitante a 50 m2.Una parte importante de estos parques se ha situado en antiguas canteras y recintos industriales, lo cual ha permitido unas intervenciones mínimas y graduales para irlos regenerando y haciendo utilizables por la ciudadanía. Y esta humanización de la ciudad ha ido emparejada a la peatonalización de la parte histórica. De ello fue emblemática la rápida acción llevada a cabo en el invierno de 1972, cuando un grupo de ciudadanos, durante la noche, de manera organizada y no prevista por las autoridades, destruyeron el asfalto de la calle principal, con picos, perforadoras y palas mecánicas, consiguiendo robar espacio al automóvil para convertirlo en la primera calle peatonal. Un precedente de lo que iba a ser Curitiba en el futuro.
Autor: Jrp Arquitecto Pucón